1 :Cogemos un gránulo de kéfir
2: lo limpiamos
3:cogemos una pequeña lámina
4:lo ponemos en un porta y lo aplastamos
5:colocamos un par de gotas de azul de metileno encima
6: dejamos el colorante actuar
7: lo observamos en el microscopio
Gracias a esto pudimos comprobar que el kéfir estaba vivo y que estaba formado por levaduras y bacterias: bacilos y cocos.
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